domingo, 28 de marzo de 2010

NAZISMO EN QUILMES EN 1942

Recorrer viejas hojas de diarios y revistas de 60 ó 70 años atrás nos remiten a hechos de nuestra historia que ponen a Quilmes en una contextualización más amplia.

OCTUBRE DE 1942 – LA URRACA.
"La Prensa" agredida por el nazifascismo

"La brutalidad nazifacista ha agregado una perla más a su inmundo collar: hizo estallar una bomba en el interior del edi­ficio del gran diario argentino "La Pren­sa".
No se trata, como algunos continúan creyéndolo, de la obra inconsciente de un extraviado; no es éste, uno de los tantos delitos que en todas las épocas han co­metido los fanáticos o los dementes, en forma aislada.
Nos hallamos ante una vasta organiza­ción de criminales que, ora armados de cachiporras, ora con bombas de dinamita, pretenden sembrar el terror y la confu­sión para que a su amparo, el nazimo y sus satélites hallen entre nosotros terre­no propicio para afincarse y suplantar el orden vigente.
El cobarde atentado que comentamos, responde a la organización en banda que ha jurado suplantar nuestros colores por la cruz de líneas quebradas, emblema de asesinato y la destrucción constituidos en credo.
La banda tiene vastas ramificaciones. Los periódicos que hace editar, así lo ates­tiguan: concebidos y vaciados en un mismo molde, sus estúpidos escritos, torpes como los atentados que estimulan, no son más que la apología del crimen.
Para no citar sino un ejemplo, aquí mismo, en pleno Bernal, el periódico "Crai del "Sud", antidemocrático, antiargentino, racista y nazifascista como todos los de su estirpe, a raíz del atraco que seis de sus correligionarios perpetraron en la persona de Waldo Frank, apologetizó el repugnante hecho, aplaudió a sus tristes autores, adjudicándoles jerarquía de hé­roes, y sólo se lamentó de la deficiente organización del asalto, ya que, como se recuerda, uno de los forajidos perdió su sombrero en el lugar del hecho.
Es esa una verdad acerca de la cual llamamos la atención de la comisión investigadora de   actividades antiargentinas.
Ahora; la "La Prensa", baluarte de pa­triotismo, de moral y de honestidad, ha sido agraviada por el nazismo dinamitero: el país y su cultura reclaman la rei­vindicación.
No es éste el momento de protestar pla­tónicamente contra la quinta columna enquistada con hondas raíces en toda la ex­tensión del territorio nacional; no es esta la hora de repudiar sólo con palabras m obra demoledora del espionaje ni de la prensa abyecta que sirve los intereses del enemigo en acecho. Ha llegado la oportu­nidad de adoptar medidas drásticas, contundentes. El arrepentimiento de nada nos valdrá, si así no lo hiciéramos."

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