lunes, 26 de abril de 2010

SEGUNDA CHARLA DEL CICLO 2010

El jueves 15 de abril la Comisión Bicentenario Quilmes presentó su segunda conferencia del año con la disertación del maestro Manuel Oliveira quien hizo una reseña de la historia de la pintura nacional del siglo XIX deteniéndose en las figuras de Carlos Morel y el contemporáneo José Rosso. La charla fue acompañada de reproducciones. En la foto el artista Roberto Calaza, el maestro Oliviera y, detrás, el Prof. San Martín mimbro de la Comisión.
La Lic. Castagnini presentado al maestro Oliveira.
PAISAJE BOQUENSE DEL PINTOR JOSE ROSSO

CENTENARIO/BICENTENARIO - HISTORIA OFICIAL - REALIDAD DOCUMENTAL

En la revista “Viva” del diario Clarín del último domingo 25 de abril, dice acertadamente el historiador Felipe Pigna, Cumplimos doscientos años, intensos, plenos de todo, escasos, excesivos, depende de como se mire. Pero sólo un necio o un malintencionado podría decir que estamos igual o peor que en 1810 o en 1910. Esa afirmación no implica la descalificación de un gobierno en particular sino de todos los logros del pueblo argentino en estos cien o doscientos años (según el caso)”
 Efectivamente esa Argentina “del ganado y de las mieses” no era tal como la pintó la “historia oficial”. La historia que desde Mitre hasta mediados del siglo XX se encargó de enmascarar el pasado.
La riqueza que se pregonaba durante los años del Centenario era tan sólo para unos pocos integrantes de la oligarquía agrícola-ganadera y que además detentaban el manejo del puerto de Buenos Aires y por ende la importación y exportación. Un oligarquía conservadora en sus leyes consuetudinarias y para adentro, pero liberal en lo económico y para afuera.
En esa Argentina no existía la limitación a 8 horas de la jornada laboral, aún no se había prohibido el trabajo a menores ni de embarazadas ni el trabajo nocturno no se gozaba del descanso de 36 horas semanales no existía control alguno contra el trabajo insalubre ni el trabajo a destajo o por subasta.
La necesidad y la especulación levantaron espantosas barracas donde se hacinaba la gente de trabajo, los inmigrantes habitaban en conventillos que eran una degradante vidriera de miserias, enfermedades como el tifus, el cólera, olor fétido, decadencia moral.
Las viejas familias de las clases dirigentes de los barrios Barrancas al Norte, San Telmo, Balvanera y Monserrat, enriquecidas con la agro-ganadería, habían levantados fabulosos palacios en  norte de la ciudad  (Ortiz Basualdo, Anchorean, Duhau, Gainza Paz, Pereyra Iraola, Olmos Harialos, Alcorta, etc) y transformaron sus viejas casonas en los llamados conventillos, focos de todos los males humanos. Alquilaban piezas en las que se amontonaban familias de hasta 10 integrantes. Escribió Alejandro Bunge; "… y aún conociendo los conventillos, se ignora cuantas personas viven en cada pieza, creerá que las condiciones de la vivienda son inmejorables desde el punto de vista de su capacidad, su ventilación y su luz. Y son muchos los que ignoran el hacinamiento de los conventillos. Aún visitándolos de día y examinando el interior de las piezas, no es posible formarse una idea clara de la aglomeración real, dado que, en una pieza no se ven, por lo general, más de dos o tres camas. Pero es el caso que de noche las cosas cambian de aspecto; cuando todos han regresado al hogar se descubre que, en la pieza de tres camas viven siete, ocho y aún nueve personas. Para dormir se acomodan varios niños en una cama, alguno en un cajón que de día sirve de banco o de mesa. Es necesario leer con atención los números que arroja la investigación de la vivienda para comprenderlo, y ya hemos visto que, en la capital, el ochenta por ciento de las familias de trabajadores habita en una pieza con un promedio de cinco personas por pieza, y que, de aquellos, el quince por ciento se compone de quince a once personas".
A todo esto se sumaba que cualquier reclamo que surgiera de hombres o mujeres inmigrantes fueran expulsados del país.
Para legalizar esta medida, en 1902 se presentó un anteproyecto al Congreso que fue sancionado con el nombre de Ley de Residencia, por la que se aportó a los principales activistas y dirigentes sindicales extranjeros.
La respuesta no se hizo esperar. En 1903 Estas injusticias determinaron la creación la U.G.T.la F.O.R.A. “FEDERACION OBRERA DE LA REPUBLICA ARGENTINA”; ambas organizan un Congreso para la fusión, de donde nace la C.O.R.A. “CONFEDERACION OBRERA REGIONAL ARGENTINA”, sin fuerza por la ausencia de muchas organizaciones; luego de varios Congresos de la FORA se reúne un nuevo Congreso de Unidad, del cual surge la U.S.A. “UNION SINDICAL ARGENTINA”. “UNION GENERAL DE TRABAJADORES” que reunía a 43 asociaciones obreras, con 7.400 afiliados y con mayor influencia socialista; los anarquistas por su parte habían creado
El 13 de Septiembre de 1907 en las 132 piezas del conventillo de la calle Ituzaingó 279 en el barrio de Barracas, comenzó la huelga más masiva de la época: Una medida de fuerza realizada por más de cien mil inquilinos de conventillos. Durante dos meses lucharon, entre otras reivindicaciones, por la reducción del 30 por ciento en el precio de los alquileres de las miserables piezas que habitaban. Hasta no obtener ese descuento no pagarían más. Impulsaron la designación de delegados por conventillo y crearon una dirección centralizada. Fue el comité central de la Liga de Lucha Contra los Altos Alquileres e Impuestos el que lanzó la huelga general aquel viernes 13 de septiembre. La huelga se extendió como un rayo a otros cientos de conventillos de la ciudad, Avellaneda, Lomas de Zamora, Bahía Blanca, Corrientes y Rosario.
El diario La Prensa contará que el 21 de octubre la Policía intentó desalojos en un conventillo de la calle Perú, "pero las mujeres ya estaban preparadas e iniciaron un verdadero bombardeo con toda clase de proyectiles, mientras arrojaban agua que bañaba a los agentes".
La resistencia a los desalojos tuvo diversos métodos. Por ejemplo cerrando las puertas de calle con cadenas y manteniendo guardias día y noche. Junto a las puertas acumulaban piedras, palos y todo elemento intimidatorio. Algunas crónicas relatan la decisión en algunos conventillos, de colocar enormes calderos con agua hirviendo amenazando despellejar a quienes intentaran echarlos. Un siglo antes, ésa había sido la táctica contra el invasor inglés. Los desalojos tuvieron un final funesto.
El 22 de octubre una comisión judicial y policial fue a ejecutar un desalojo a la calle San Juan 677. El rumor corrió y cientos de vecinos quisieron impedirlo. Entre los gritos, los golpes y los sablazos, se abrió fuego. Cayó fulminado con un tiro en el cráneo un muchachito obrero baulero, Miguel Pepe, de 18 años. En esos días la Policía era comandada por el nefasto coronel Ramón Falcón [1], el mismo que dirigió la represión obrera durante la Semana Trágica de 1909.
Ante la firmeza del reclamo algunos propietarios cedieron. La alegría recorrió la ciudad. En muchos patios, entre piletas y malvones, hubo fiesta y baile. Paladeaban el triunfo. Pero en donde la organización era débil, los desalojos avanzaron. Y el golpe final fue en el conventillo líder ocurrió el 14 de noviembre: 250 hombres a máuser y bayonetas lo invadieron y la casa de Ituzaingó 279 quedó transformada en una barraca de la milicia.
La huelga se hizo larga. La cárcel aisló a muchos dirigentes. Y la Ley de Residencia, que autorizaba a expulsar del país inmediatamente a todo extranjero "revoltoso", mandó a otros a su país natal. Docenas de familias se reubicaron en piezas compartidas con vecinos. Otros se instalaron en plazas y en huecos de la ciudad. Hasta en la Plaza de Mayo hubo colchones más de una noche.

Decíamos en la nota del este blog del 22 de diceimrbe de 2009, “En aquel 1910, no todo era idílico en la tierra que los protagonistas de esa Argentina llamaron el país de ‘los ganados y las mieses’ (v.g. Leopoldo Lugones, padre)

El 1º de Mayo de 1909 para homenajear a los mártires de Chicago, Bartolomeo Vanzetti y Nicola Sacco, y en protesta por la desocupación, los bajos salarios y las malas condiciones laborales (aún no existían las 8 horas de trabajo ni el sábado inglés), se produce un sangriento enfrentamiento entre manifestantes obreros y la policía. Participaron más de 10.000 personas, entre mujeres, hombres y niños. Los trabajadores fueron barridos a tiros en la plaza Lorea y en los sepelios de los caídos se reiteraron los enfrentamientos y se sumaron los caídos. Murieron 11 obreros. El gobierno dictó el estado de sitio y centenares de trabajadores fueron encarcelados; muchos rumbo a Sierra Chica y otros al penal de Tierra del Fuego.”

Así se vivía en los años previos al Centenario cuyos festejos fueron para la clase dirigente, la oligarquía agro-ganadera y sectores de la clase media que vivía en la Capital Federal y sus inmediaciones. El pueblo llano ignoraba totalmente el acontecimiento ni hubo festejos destinados a esos grupos sociales.
Hay disparidad  entre el centenario y el bicentenario de la Revolución de Mayo, la que dio pie al inicio de la gesta emancipadora, pero en cien años el pueblo argentino obtuvo éxitos y victorias muchas del las cuales hoy gozamos, pero de tan evidentes ignoramos a los que lucharon por conquistarlas. 
En cien años el pensamiento, la intelectualidad, el arte y el deporte, dieron a la Cultura Nacional valores incalculables: Luís Agote, Martha Argerich, Julio Bocca, Ernesto Sabato, Marco Denevi, Eva María Duarte de Perón, Alicia Moreau de Justo, Jorge Luís Borges, Julio Cortázar, Carlos Gardel, Nini Marshal, José Ramos Delgado, Diego Maradona, Laureano Maradona, Jorge Newbery, Adolfo Pérez Esquivel, Bernardo Houssay, Julieta Lantieri, Enrique Finochietto, Ana María Barrenechea, Rene Favaloro, Alejandro Bustillo, Antonio Berni, Mercedes Sosa, Carlos Gorostiza, Benito Quinquela Martín, María Elena Walsh, César Milstein, Félix Luna, Eugenia Sacerdote de Lustig, Luís Federico Leloir,  Armando Discépolo, Juan Carr, Gabriela Sabatini, Domingo Liotta, Maximiliano Guerra, Juan Vucetich, Alfredo Alcón, Huego del Carril, Tita Merello. Norma Aleandro, Quirino Cristiani ... ... ...  Todos hombres y mujeres que en los útimos cien años enriquecieron el SER NACIONAL.
Investigación y compilación Prof. Chalo Agnelli




[1] Nefasto nombre que llevó hasta no hace muchos años la actual plaza del Bicentenario de Quilmes. El símbolo más representativo de la clase dirigente de la primera mitad del siglo XX,, como lo demuestran los homenajes eternizados en calles, plazas y edificios públicos. La propia escuela de oficiales de la Policía Federal lleva su nombre.

EL HISTORIADOR GALASSO PASÓ POR QUILMES

En el local de la Agrupación Arturo Jauretche (pasaje Carlos Morel, entre Gaboto y H. Yrigoyen) comenzó el Ciclo de Charlas de Historia Argentina, con la presencia del historiador Norberto Galasso, quien a lo largo de 70 minutos brindó un riguroso y documentado relato de los hechos históricos de 1810, destacando entre los conceptos más importantes, el contenido popular del Cabildo Abierto, la activa militancia en esos tiempos de French, que era un empleado de correos, y Berutti, que comandaba la llamada Legión Infernal, activistas que no se dedicaban a repartir escarapelas como hoy se reparten banderas.

Es bueno conocer algo más de estas figuras de la historia. Antonio Luis Beruti, homónimo y chozno del prócer, dijo en un reportaje reciente: "Fueron los que encendieron la chispa y crearon un ambiente para que se forme la Junta. Necesitaban un distintivo para diferenciar a los que apoyaban la revolución de los que estaban en contra. Para eso usaron unas cintas coloradas. Era un grupo decidido; frenaban a la gente que quería entrar a la plaza y estaba a favor del Virrey" (Ver: www.elhistoriador.com.ar)
Beruti era abogado, se recibió en España, participó en las Invasiones Inglesas con French. Siguió en el ejército, fue nombrado teniente gobernador de Santa Fe y Tucumán, estuvo con San Martín en el cruce de Los Andes, fue nombrado segundo jefe del Estado Mayor del Ejército de los Andes. Fue muy malherido en la batalla del Arroyo del Medio y murió poco tiempo después. (Ver: www.irishgenealogy.com.ar)

Galasso se extendió sobre el decisivo rol de Mariano Moreno y su plan de operaciones. Así como los entramados internos de la época.
Con anécdotas curiosas, un enfoque popular y juicio adverso al relato de 'Billiken' y la historia 'mitrista', Galasso presentó sus últimas investigaciones e interpretaciones de la Revolución de Mayo que deja entrever en su libro sobre la biografía del General don José de San Martín “Seamos libres, lo demás no impronta nada”, editado recientemente.
Luego se abrió el debate, con interesantes aportes del público.

viernes, 23 de abril de 2010

Concurso: El Bicentenario y la Manzana de las Luces

Objetivo : Educar en la Reconstrucción del Pasado para fortalecer la Identidad Nacional y el Proyecto de Nación para el siglo XXI, con la intención de consolidar el compromiso cívico y personal de quienes participen, sirviendo además, como agentes multiplicadores de esta idea en la comunidad”.

La Subsecretaría de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el Instituto de Investigaciones Históricas de la Manzana de las Luces, convocan a alumnos de cuarto y quinto año, de escuelas secundarias y alumnos de institutos terciarios y universitarios hasta veinticinco años, el concurso que realizará en adhesión a las Festejos por el Bicentenario de la Revolución de Mayo.

Temas: -Las acciones e ideas de los hombres y mujeres de Mayo.
-Influencia cultural de la Manzana de las Luces desde el siglo XVII hasta nuestros días.
-La Manzana de las Luces: pasado, presente y futuro

Premios: 
Primer premio $ 3000
Segundo premio $1000
Tercer premio $1000

Fecha de cierre de inscripción: 
Los trabajos se recibirán en la sede de nuestro instituto, Perú 272, CABA, desde el 6 al 10 de septiembre, sin excepción, en el horario de 12,00 hs a 14,00 hs, de enviarse por correo postal, se tendrá en cuenta la fecha de recepción, no haciéndose responsable el IIHML, de la demora en la entrega postal.

Jurado: El jurado estará compuesto por miembros del IIHML exclusivamente, y/o por quienes reciban mandato expreso por este instituto. El fallo del Jurado será inapelable e irrevocable.

Para mayor información: Perú 272 CABA, TE: 43433260 o http://www.facebook.com/l/d7a14;www.iihml.org.ar.

Bases:
• El trabajo deberá ser inédito y de investigación histórica. No se aceptarán novelas, poesía o ficción.
• Se considerarán especialmente los trabajos que estén escritos de manera amena pero que contengan la información histórica correspondiente.
• Puede ser individual o colectivo
• Requisitos: Los trabajos tendrán una extensión de 10 a 20 páginas. Se aceptará un sólo juego escrito en computadora (Times New Roman 12, doble a espacio) No se deberá exceder los 40.000 caracteres con espacio (mínimo 8 páginas máximo de 20 carillas simples A 4).
• Se pueden adjuntar ilustraciones (fotocopias o fotos originales).
• El trabajo deberá entregarse con seudónimo (aunque sea de coautoría compartida).
• En un sobre cerrado deberán consignar los datos personales del participante o los participantes (nombre, dirección o teléfono) de lo contrario quedarán automáticamente descalificados.
• El participante es el único y exclusivo responsable de todo lo escrito, respetando las normas de propiedad intelectual.

* La entrega de los Premios y diplomas se hará en fecha a convenir y será anunciada públicamente.

“La educación ha de preparar a las naciones en masa para el uso de los derechos que hoy, no pertenecen ya, a tal o cual clase social, sino simplemente, a la condición de hombre”.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, año del Bicentenario de la Patria, abril de 2010
Nancy Castagnin. 24 de abril de 2010

viernes, 16 de abril de 2010

Día de las Américas

En 1826, el libertador Simón Bolívar convocó al Congreso de Panamá con la idea de crear una asociación de estados en el hemisferio. 
En 1890, la Primera Conferencia Internacional Americana, efectuada en la ciudad de Washington, estableció la Unión Internacional de las Repúblicas Americanas y su secretaría permanente, la Oficina Comercial de las Repúblicas Americanas, predecesora de la OEA. (Fuente: Historia de la Organización de Estados Americanos -OEA-).
El primer Día de las Américas fue celebrado el 14 de abril de 1931, en conmemoración a la fundación de la Unión de las Repúblicas Americanas (llamada a partir de 1910 Unión Panamericana y, a partir de 1948, Organización de los Estados Americanos -OEA-). En Washington, el presidente de los Estados Unidos, Herbert Hoover, fue el principal orador en una ceremonia que incluyó la siembra de un árbol en los jardines de la Unión Panamericana.
Varios países declararon entonces el 14 de abril como fiesta nacional. Hubo recepciones diplomáticas, celebraciones públicas y civiles, programas en las escuelas y una gran cantidad de proclamaciones promoviendo los principios del Panamericanismo. Una de esas declaraciones aseguró que en el Espíritu del Panamericanismo, las naciones de América podrían “reafirmar los ideales de paz y solidaridad continental que todos profesan, fortalecer sus lazos naturales e históricos y recordar los intereses comunes y aspiraciones que hacen a los países del hemisferio un centro de influencia positiva en el movimiento universal a favor de la paz, la justicia y la ley entre las naciones”.
El Día de las Américas simboliza así la soberanía y la unión voluntaria en una comunidad continental. 
Cada año, el 14 de abril, ya sea por promulgación presidencial o legislativa, el Día y la Semana Panamericanos son conmemorados en la mayor parte de los países americanos. 

FUNDACION DE LA CIUDAD DE SALTA


Hernando de Lerma

El 1º de Noviembre de 1541 en el Ayuntamiento de Lerma pueblo ubicado sobre las margenes del Río Arlanza al sur de Burgos, nació Hernando de Lerma. Llegó a obtener el titulo de Licenciado fué nombrado Gobernador de Tucumán por Felipe II el 13 de Noviembre de 1577
Las crónicas de la época hablan del Licenciado Lerma como una persona de altiva entereza, dice Paul Goussac en su Ensayo Historico sobre el Tucumán que "... la administración de Lerma no fué sinó una serie de criminales atentados". También Groussac dice que se había ensañado con el delegado del Obispo Victoria, y cuantos salieron en su defensa. Esto colmó la medida y la Audiencia de Charcas decretó su prisión. Anteriormente había tenido otro problema con el Dean Don Francisco Salcedo quien había levantado la Catedral de Santiago del Estero (que es considerada la Madre de Ciudades, ya que es la 1er. Fundación en lo que sería después la Rep. Argentina.
Salcedo y sus partidarios fueron perseguidos, se les confiscaron bienes, mató y envió a prisión a sus seguidores y Salcedo que se había retirado a Esteco ( ciudad desaparecida ), estando enfermo en el Convento de Mercedarios de Esteco fué sacado violentamente de la cama y despachado preso a la Audiencia de Charcas.
El Historiador riojano ( de nacimiento ), Armando Bazán en su libro de Historía de La Rioja dice: " Hernando de Lerma maligno como la peste, que abusó de vidas y haciendo ajenas, mal avenido con la Audiencia y el Obispo Victoria pero reinvicó su nombre con la fundación de Lerma en el Valle de Salta, designación esta que finalmente perdurariá ".
Por la abundancia de tierras fértiles para estancias y sementeras (para sembrar)", Hernando de Lerma eligió las márgenes del río Arenales para fundar Salta, en abril de 1582, según sus propias palabras. 
Sevillano, temperamental, licenciado en Leyes, de 37 años, el enviado español veía ventajas inmediatas y tangibles. Podía contar con algunos "indios amigos" y aprovechar las ventajas de esa localización para crear defensas naturales en torno del pequeño caseríos, asediado por los aborígenes hostiles. Lerma no tenía dudas de que consolidando un pueblo en Salta, la relación de esta región con el Perú sería más fluida; también con Chile, "para proveer de cosas desde España por la navegación a través del Río de la Plata". En esta estimación no estaba ausente la poderosa economía minera de Potosí, devoradora de mano de obra y de productos de la Gobernación del Tucumán. Haciendo pie en este acogedor valle, Lerma aprovechó las vías de comunicación insinuadas por la naturaleza y seguidas por los primitivos habitantes aborígenes, y así fortalecer los dispersos, débiles y escasos núcleos de la población española. Conseguido este objetivo, se podía formar una red de circulación de hombres, animales, mercancías y noticias que, con eje en Potosí, permitiría la comunicación entre los puertos El Callao (Perú) y el de la recién fundada Buenos Aires. Pero nada resultó tan fácil como suponía el fundador de Salta. "La ciudad de Lerma en el Valle de Salta - tal la primera denominación que recibió la actual Capital de la Provincia- se vio agitada por feroces rencillas entre codiciosos conquistadores, amenazada por la resistencia indígena de los Valles y de la zona chaqueña, debilitada por las hambrunas, diezmada por las pestes y sobresaltada por los temblores de tierra".
Transcurridos los primeros veinte años, Salta tendía a reducirse antes que a crecer. Fueron los indios calchaquíes los que con más crudeza se enfrentaron a los españoles, entre 1630 y 1640. Pero también hicieron lo suyo los indios quilmes y los indios mocovíes, muchos erradicados de la zona y otros muertos o expulsados hacia otras fronteras. El equilibrio entre los puertos El Callao (hoy Perú) y Buenos Aires (actualmente Argentina) era difícil e inestable durante la colonia española. En 1776, se estableció el Virreynato del Río de la Plata y en 1784 surgió una nueva Intendencia con capital en Salta. Y la ciudad comenzó a crecer recién cuando llegó la pacificación de la frontera oriental, sellada entre el gobernador español y el cacique de los mocovíes. Salta empezó a recibir recursos vía pago de impuestos por cada cabeza de ganado en tránsito al Alto Perú; se diversificó la economía y la arquitectura colonial -casas de dos plantas con típicas rejas y balcones volados- empezó a expandirse. Pero a esa generación de españoles que ya estaba afincada aquí, las cosas tampoco les resultaron fáciles; la sociedad se hizo más compleja, las necesidades cambiaron y las expectativas de riquezas y de consumo superaron a la vida austera del comienzo.
Dice Goussac " Arrestado en 1584, con inequívocas muestras de júbilo de parte de todo el pueblo, fué condenado en el Juicio de residencia, como resultado de su apelación al Supremo Consejo de Indias, trasladado a la Carcel de Corte en España donde murió ", ahora bién no se sabe si murió ese año o después.

OTRA VERSIÓN DE LA HISTORIA

Esta terrible historia tiene sin embargo otra versión. Por esta otra historia el Licenciado don Hernando de Lerma fue uno de los pocos hombres ilustrados que llegó a las colonias, poseía un titulo universitario, era licenciado en leyes, muy diferente en eso de aventureros segundones y otra clase de gente de dudosa reputación que pobló América.
Según algunos, don Hernando de Lerma enfrentó el poder de la Iglesia con su poder temporal. Tal vez fue un marrano, o judío converso, y trató de proteger a otros como él en suelo americano; su conocimiento de leyes lo hizo un adversario temible, por lo que La Iglesia se confabuló en su contra creando versiones terribles sobre su persona. Esas historias sobre su despotismo y herejía se difundieron entre sus contemporáneos y en las cortes de justicia hasta lograr su condena. Esas fueron las que llegaron hasta nuestros días.


Juan Agustín García

"LA CIUDAD INDIANA"
 
El 12 de abril de 1862, nació en Buenos Aires Juan Agustín García. Jurisconsulto y sociólogo. Hijo de otro famoso jurisconsulto, Juan Agustín García compartió con su padre el nombre, la profesión y una destacada trayectoria pública. También, y por rama materna, estaba emparentado con Antonio Sáenz y Valentín Gómez, ambos rectores de la Universidad de Buenos Aires, la casa de altos estudios en la que desarrollaría una labor docente y teórica de excelencia.
Con una tesis sobre Los hechos y actos jurídicos, Juan A. García obtuvo su diploma de abogado en 1882, a los 20 años de edad. De inmediato comenzó a dictar clases en el Colegio Nacional e inició un vasto camino en la producción de obras pedagógicas y teóricas, que inaugurará en 1883 con Nociones de geografía argentina, libro orientado a la enseñanza secundaria.
En 1884 viajó a Europa, visitando París y otras importantes ciudades de diferentes países por casi dos años. Al cabo, regresó al país para hacerse cargo de la Inspección General de Colegios Nacionales y Escuelas Normales. En esta tarea permanece hasta 1892, cuando es nombrado Fiscal del Crimen. Así iniciará su trayectoria en la labor judicial, continuada como Juez de Instrucción (1893), Juez en lo Civil (a mediados de la década del ´90), y como Camarista del Fuero Federal, en 1902 y hasta 1913.
Sin embargo, será la docencia universitaria su labor fundamental, y en la que volcará toda su experiencia como jurisconsulto y sociólogo. En sus inicios, será titular de las cátedras de Introducción a las Ciencias Jurídicas, Sociología, Derecho Público Eclesiástico, Derecho Civil, e Introducción al Derecho, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Como resultado de este trabajo formativo, García publicará dos obras que rápidamente trascenderán los claustros y se volverán fundamentales para comprender la sociedad argentina del siglo pasado: La ciudad indiana (1900), una investigación sobre los orígenes políticos e institucionales argentinos, e Introducción al estudio de las ciencias sociales argentinas (1899), una vastísima recopilación de las formas jurídicas a través de la historia y su reflejo en la constitución de la sociedad, con especial atención a los procesos sociales, políticos e institucionales constitutivos de la Nación argentina.
Gracía dejará la docencia universitaria entre 1904 y 1906, año en que regresa a la Facultad de Derecho para dictar un curso inolvidable sobre la historia de las ideas argentinas, que se llamará Notas sobre Alberdi. Por esos años, también dará clases en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata y en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, dependencia que dirigirá como interventor en 1918 (luego de la Reforma Universitaria) y que lo tendrá como docente hasta 1923, cuando fallece.
Juan A. García, además, fundó y dirigió los Anales de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, y la Historia de la Universidad de Buenos Aires y su influencia en la cultura argentina (1918), y fue miembro de la Junta de Historia y Numismática Americana.
Son destacables otros ensayos sociológicos de su producción, tales como Ensayos y Notas (1903) y Memoria de un sacristán (1906), además de varias obras de teatro, entre las que se destaca Cuadros y caracteres snobs. Escenas contemporáneas de la vida argentina. En todas estas obras, plasmó una visión integral de la sociedad nacional, sus costumbres, hábitos y formas de ser, expresando una gran versación sociológica y sus grandes cualidades de investigador y teórico. 
Murió en Buenos Aires el 23 de junio de 1923.