martes, 16 de febrero de 2010

LAS DUDAS DE LA HISTORIA 2º PARTE

LAS DUDAS DE LA HISTORIA

Segunda entrega de la encuesta sobre Sarmiento y Rosas por el profesor Enrique M. Barba al diario La Opinión. (ver nota anterior del 15/2/2010)
2.- ¿A qué sectores sociales o qué intereses de clase representaba cada una de estas figuras?
ENRIQUE M. BARBA.- En la época de Rosas, de ninguna o escasísima movilidad social, las dos únicas clases, si así se me permite decirlo, eran la de los ricos y la de los pobres. En un grado intermedio, más próxima a la primera, una reducida pero eficaz burocracia a la que Rosas pareció intentar enriquecer. Daba la impresión de seguir el pensamiento de Napoleón en sus comentarios a Maquiavelo, cuando el corso decía: "Con­vendrá que los empleados se enriquezcan si a la vez me sirven a discreción". Aunque Rosas ejerció sobre los pobres un paternalismo basado en la limosna y el regalo de pequeñas fracciones de tierra, no creo que haya alguien que ignore que gobernó con los ricos. Una rápida lectura de las sesiones de la Cámara de Representantes nos pone en presencia de esa dorada oligarquía cuyos vástagos siguen sirviendo al país, desde distintos partidos, en puestos expectantes. Y quien ponga más atención en los nombres de los Representantes observará que casi todos ellos estaban unidos por lazos de parentesco.
Por otra parte creo que ningún historiador de la época de Rosas ignora que los Representantes eran elegidos por Rosas, quien enviaba a los jueces de paz de la campaña la lista de las personas que debían ser votados para la Sala, con lo que los diputados venían a ser, simplemente, respetables dependientes del Poder Ejecutivo.
Y ¿quiénes eran los ricos? En el momento de llegar Rosas al poder en 1829. lo eran los ganaderos y los comerciantes, habiendo desalojado los primeros a los otros de su anterior situación de privilegio. Es natural que estando en manos de estos personajes todos los resortes del gobierno -concedido por Rosas, naturalmente- los intereses que defendieran fuesen los de los hacendados. Durante el primer gobierno de Rosas (1829-1832) Buenos Aires fue económicamente liberal ante la airada protesta de las provincias, que reclamaban proteccionismo aduane­ro y organización constitucional. En su segundo gobierno dictó la ley de aduanas de 1836 que tanta literatura imaginativa ha fomentado en ciertos sectores. Creía que más que en las doctrinas económicas debía pensar en los momentos económicos. Rosas, político práctico, mantuvo la ley en cuanto le convenía y la archivó o modificó cuando no servía a los intereses de su provincia. Unas palabras dirigidas desde el destierro muestran la flexibili­dad de Rosas en esta materia. Decía: "Cuando se meditan las consecuencias de la libertad de comercio, se encuen­tran cada vez más las razones para demostrar la utilidad de su adopción".
El sector ganadero mantuvo hasta la caída de Rosas su situación de privilegio, pasándose con armas y bagajes al bando de Urquiza cuando éste, uno de los más beneficia­dos con el régimen rosista, decidió terminar con su antiguo amo.
Sarmiento, con el Senado totalmente en su contra, parecía no representar a nadie, salvo al propio Sarmiento
Pese a su gran talento nada aprendió de política práctica o, deliberadamente, nada quiso aprender. No obstante, todo hace sospechar que sus ideas y sus realizaciones, en torno a la educación primaria y técnica, apuntaban a la forma­ción de una conciencia burguesa que superara a la vieja oligarquía. En lo agrario, el ejemplo de Chivilcoy, del que se ufanaba, se muestra como una escuela en la que el desierto se transforma en chacra y el gaucho en ce' no. Su entusiasmo puesto de manifiesto en la organizad* de lia exposición industrial de Córdoba, alentó a las nuevas fuerzas económicas que comienzan a señalarse a princi­pios de la década del 70. Al finalizar ésta las fuerzas señaladas han tomado conciencia del papel que todo el país, no sólo Buenos Aires, debe asumir en cuanto a la explotación de sus riquezas naturales, su elaboración industrial e incluso su exportación. El periodismo econó­mico especializado así lo demuestra. Tal el caso de El Economista, dirigido en 1877 por Ricardo Napp, que se refería a cuestiones de estadística, comercio, industria, agricultura, inmigración y colonización, entre otras cosas.
El plan de estudios que dicta Sarmiento en 1870, con la inclusión de idiomas extranjeros, muestra su preocupa­ción por el aspecto práctico de la enseñanza; tres años habilitaban para la profesión comercial y cuatro para la agrimensura.
Es evidente que le preocupaba atender los intereses de lo que podía llegar a ser llamada la clase media o pequeña burguesía, clase social a la que en cierta manera intentaba representar. Su machacona prédica y real preocupación por la alfabetización y la. enseñanza técnica no significa­ba, por cierto, un llamado a la clase pudiente. Esto puede explicar su falta de aliento en favor de la Universidad. Allí irían, salvo contadas excepciones, los niños bien. Claro que con los criterios actuales el problema hubiese podido ser resuelto, como ahora, en cierta medida. Pero nos estamos refiriendo a los años 1868-1874 y el anacronismo es enemigo de la historia.


EFEMERIDES DE LA SEGUNDA QUINCENA DE FEBRERO - AÑO DEL BICENTENARIO

MARTES 16
1794
Nace en Ginebra (Suiza) el grabador y litógrafo César Hipólito Bacle, autor de un interesante álbum de tipos populares argentinos y costumbres y vestidos femeninos de la época (1836). Falleció en Buenos Aires el 4 de enero de 1838.

MIÉRCOLES 17
1948
Muere en Buenos Aires el notable cirujanoEnrique Finochietto. Creó novedosos modelos de pinzas quirúrgicas, adoptadas en todo el mundo, y un foco frontal para la mejor iluminación del campo operatorio, a imitación del de los mineros. Se perfeccionó como cirujano en París y en clínicas de Alemania, Austria, Suiza y Estados Unidos. Nació en Buenos Aires el 13 de marzo de 1881.

1971
Muere en Santiago de Chile la educadora argentina Luz Vieira Méndez. Fue presidenta del Consejo Nacional de Educación e introdujo metodologías de avanzada en el campo educativo. Nació en Paraná (provincia de Entre Ríos) el 16 de agosto de 1911.

JUEVES 18
1800
Nace en Amboy (provincia de Córdoba) el jurisconsulto Dalmacio Vélez Sarsfiled, autor del Código Civil Argentino y coautor del Código de Comercio. Inspirado en el Código Napoleón y otras fuentes, suprimió instituciones coloniales como el mayorazgo. Falleció en Buenos Aires el 30 de noviembre de 1875.

1835
El general Juan Facundo Quiroga es asesinado en Barranca Yaco (provincia de Córdoba) por una partida al mando de Santos Pérez. Sarmiento lo inmortalizó en su más famoso libro, "Vida de Juan Facundo Quiroga". Nació en 1778.

1938
Contrariado por una situación amorosa; desilucionado por la dictadura militar instalada en el país en 1930 que había apoyado activamente y el corrupto gobierno conservaro que se instaló en el país como consecuencia de ese golpe de estado, se suicida en una isla del Tigre (provincia de Buenos Aires) uno de los escritores más importantes de Argentina, Leopoldo Lugones, autor de obras en verso y en prosa. Nació en Río Seco (provincia de Córdoba) el 13 de junio de 1874.

1990
Muere el poeta, escritor y profesorFermín Estrella Gutiérrez, autor de obras como "El cántaro de plata", "Geografía espiritual de Buenos Aires", "La niña de la rosa" y "El libro de lectura en la escuela primaria". Nació en Almería (España) el 28 de octubre de 1900.

VIERNES 19
1892
Fundación del Jardín Botánico, Bs. As.

SÁBADO 20
1813
Batalla de Salta.
En la batalla de Salta las tropas patriotas, al mando del general Manuel Belgrano, vencen a las realistas, mandadas por Pío Tristán.

1827
Batalla de Ituzaingó.

DOMINGO 21
1999
Día Internacional del Idioma Materno.

LUNES 22
 1880
Nace en Buenos Aires la educadora y periodista Ada María Elflein, autora de "Leyendas argentinas", de tema histórico. Falleció en Buenos Aires el 24 de julio de 1919.

2009
Día de la Antártida Argentina.
El día 22 de febrero Se conmemora el Día de la Antártida Argentina y 101 años de la Ocupación. Antártida Argentina o Sector Antártico Argentino, a la que nosotros consideramos parte del territorio nacional, integra una vasta área que ocupa el casquete polar austral y en la que prevalecen condiciones ambientales particulares -distintas a las de América del Sur- las cuales tienen una influencia muy marcada en la presencia y en las actividades del hombre.
Por otra parte, esa zona está afectada a un régimen jurídico especial cuyo ámbito territorial abarca toda el área al sur de los 60º de latitud Sur.
La región antártica delimitada por los meridianos 25º y 74º Oeste y el paralelo 60º de latitud Sur, forma parte del que fuera Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, establecido por Decreto-Ley Nº 2129 de fecha 28 de febrero de 1957, hoy por ley provincial.
Las autoridades provinciales residen en Ushuaia y el Gobernador designa anualmente su delegado para la región antártica, quien representa así al poder civil de la zona.
La presencia Argentina en nuestro Sector, según la actividad de los foqueros criollos y de acuerdo con la investigación histórica, se produjo en la segunda década del siglo XIX; aunque algunos afirman incluso que tuvo lugar a fines de dicho siglo.
Eran buques que desde el puerto de Buenos Aires iban a las llamadas actualmente Islas Shetland del Sur en busca de sus presas.
El secreto mantenido por nuestros foqueros hizo que el descubrimiento de esas tierras fuera ignorado por mucho tiempo y se lo atribuyeran navegantes de otros países.
A fines del siglo XIX y principios del siglo pasado, la ayuda prestada por nuestro país a expediciones extranjeras, en particular la de Nordenskjöld, de Gerlache y Charcot, fueron debidamente apreciadas, quedando como resultado tangible toda una serie de nombres argentinos puestos a accidentes geográficos: Isla Uruguay, Islas Argentinas, Roca, Quintana, entre otros. (www.marambio.aq)

Martes 23
1807
Nace en Buenos Aires el jurisconsulto, político y periodista Florencio Varela. Combatió a don Juan Manuel de Rosas desde su periódico "El Correo del Plata". En Francia, visitó a Víctor Hugo y al viajero y naturalista Alcides D'Orbigny. Murió en Montevideo el 20 de marzo de 1848.

1820
Con la intervención de Sarratea, Francisco Ramírez y Estanislao López se firma, entre las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, el Tratado del Pilar, que dispone el cese de las hostilidades y convoca a un congreso constituyente para organizar las provincias de acuerdo con el sistema federal. Es uno de los "pactos preexistentes" a los que alude en su Preámbulo la Constitución Nacional de 1853.

JUEVES 25
1778
Nace en Yapeyú (territorio de una de las misiones jesuíticas, hoy en la provincia de Corrientes) el general don José de San Martín. 
Sus cuatro hermanos mayores habían nacido en el primer destino que tuvo su padre en América, en la Banda Oriental, en el pueblo de Carmelo que años después fundó el único gran federal don José Gervasio de Artigas.
En los últimos años surgieron leyendas que le adjudican sangre guaraní y sugieren a un Alvear como padre. Esta "moda" de hurgar en las vidas de las personalidades de la historia, dándole más relevancia a las pequeñas cosas, que a las acciones que los engrandecieron, pareciera tener el fin mezquino de mercantilizar la historiografía. 
El origen de los hombres no determina sus acciones como creían los positivistas y naturalistas del siglo XIX. Al Libertador no lo hace más o menos americano ser o no hijo de una nativa guaraní, sus luchas lo hicieron el más grande de los americanos. Y tampoco necesita, para reconocer su nobleza, el lustre de la sangre de los Alvear. Su nobleza superó los linajes, el abolengo, la patraña de títulos y blasones que ostentaron muchos criminales de la historia. 
La especie que hizo correr una señora no del todo en sus cabales, recogida por algunos cronistas, carece de credibilidad analizada sin preconceptos.
El Libertador falleció en Boulogne-sur-Mer (Francia) el 17 de agosto de 1850 y su cuerpo fue embalsamado. Sus restos fueron repatriados y llegaron a nuestro país el 22 de abril de 1880. Descansa ahora en un mausoleo de la Catedral de Buenos Aires, obra del escultor francés Albert Ernest Carrier Belleuse.

1878
Muere el escritor, publicista, traductor, agrimensor y político Juan María Gutiérrez,  uno de los argentinos más cultos de su tiempo. Sus obras completas en prosa y verso ocupan cinco tomos. Fue rector de la Universidad de Buenos Aires y, con Esteban Echeverría, fundó la "Asociación de Mayo". Nació en Buenos Aires el 6 de mayo de 1809.

SÁBADO 27
1812

El general Manuel Belgrano enarbola por primera vez la Bandera Nacional en las barrancas del río Paraná, en Rosario (provincia de Santa Fe). Inspira sus colores celeste y blanco en la escarapela nacional. La bandera originaria se ha perdido y se ignora si estaba formada por tres franjas o por dos, así como también la disposición de las mismas.

1991
Muere en Buenos Aires el novelista y periodista Abelardo Arias, autor de "Álamos talados", "La vara de fuego", "Polvo y espanto" y de su novela póstuma "Juan Facundo". Nació en Córdoba en 1918, pero su niñez y su adolescencia transcurrieron en Mendoza.

DOMINGO 28
1917
Muere el poeta Almafuerte, seudónimo de Pedro Bonifacio Palacios. Se consideraba a sí mismo "el cantor de la chusma". Aunque sin título habilitante, fue maestro rural. Nació en el partido de la Matanza (provincia de Buenos Aires) el 13 de mayo de 1854.

1935
Muere en Ischilín (provincia de Córdoba) el notable pintor impresionista Fernando Fader. Entre sus mejores cuadros se cuentan "La mazamorra" y "La comida de los cerdos". Nació en Mendoza el 11 de abril de 1882 (aunque, según otra versión, nació en Burdeos).

1977
Muere en Tokio (Japón) el historiador José Luis Romero. Se especializó en historia romana y medieval. Es autor de "La cultura occidental", "La historia y la vida", "Las ideas políticas en Argentina", etc. Nació en Buenos Aires el 24 de marzo de 1909.


lunes, 15 de febrero de 2010

“LAS DUDAS DE LA HISTORIA”

El domingo 28 de marzo de 1976 en el periódico La Opinión sección Cultura, siguiendo con una encuesta sobre Sarmiento y Rosas, titulada “LAS DUDAS DE LA HISTORIA”, se publicaron las respuestas del profesor Enrique M. Barba, que entonces era presidente de la Academia Nacional de la Historia.

Barba nació en La Plata en 1909 fue profesor de la Universidad de Buenos Aires y de La Plata, decano de la Facultad de Humanidades de esta última. Entre sus obras se destacan: “Cómo Rosas llegó al poder”; “Correspondencia Rosas-Quiroga”; “Unitarismo, Federalismo, Rosismo”; y el tomo 8º de la “Historia Nacional Argentina, publicada por la Academia (correspondiente a la época de Rosas) además de otros trabajos históricos.

Las preguntas eran:
1.-¿Cómo juzgaron el papel histórico de Rosas y Sarmiento sus contemporáneos.
2.- ¿A qué sectores sociales o qué intereses de clase representaba cada una de estas figuras?
3.- ¿Cuál fue la ideología real de Rosas y Sarmiento?
4.- ¿Cuál fue el legado histórico que dejaron?
5.- ¿En qué medida la Argentina fue (o es) rosista o samientina?
6.- ¿Pude hablarse de una “mitología! rosista y otra samientina?
7.- ¿En la actualidad Rosas y Sarmiento se excluyen o complementan en la comprensión de la Argentina moderna?
8.- ¿Conviene a la salud cívica del país seguir oponiendo a estas dos figuras?

A continuación se transcribe la respuesta la primera pregunta.
1.-¿Cómo juzgaron el papel histórico de Rosas y Sarmiento sus contemporáneos.

Creo que el papel histórico cumplido por cada hombre se ha debido, en buena medida, al medio ambiente en que le tocó actuar y a la circunstancia propia que le deparó el destino. No significa esto negar la importancia a la parte activa, insustituible, del agente protagónico de la historia, en última instancia el hombre. Otra cosa seria, en mi opinión, caer en un ingenuo mecanicismo. Afirmar rotundamente que las circunstancias estaban dadas para la llegada de Rosas al poder y no decir nada más que eso es decir muy poco. Lo mismo ocurre cuando los coleccionistas de frases hechas se descuelgan con aquello de que Sarmiento fue un producto de su época. ¿Cuál fue, en definitiva, tal época? Vivió y actuó en los mismos momentos en que vivía y gobernaba Rosas. ¿Pueden explicarnos quienes siguen tan rígidos esquemas cómo el mismo ambiente, la misma circunstancia y la misma época engendraron tan disímiles productos?
Dentro de la pluralidad de posibilidades que en el mismo tiempo y lugar se ofrecen a los hombres no sólo la elección personal decide el destino de cada uno de ellos; la riqueza y la alcurnia - de algo de esto nos habla Hilaire Belloc - en la época a que nos referimos eran factores poco menos que decisivos en el juego de la política.
Tratándose de Rosas y de Sarmiento debemos afirmar, de primeras, que nos referimos a dos triunfadores. Su triunfo se advierte tanto en los fervorosos elogios de sus admiradores como en las diatribas de sus enemigos. Nada como el olvido señala en forma más elocuente el fracaso de un político o de un personaje histórico; o lo que puede ser peor: la frustración de un país que no recuerda a sus grandes hombres. Pero, ¿quién podrá olvidar -para el elogio o el vituperio- a San Martín, a Rosas, a Quiroga o a Sarmiento? Dejando a un lado el grado de justicia con que han sido juzgados cada uno ellos, lo cierto es que constituyen una constante de nuestra historia.
Ciñéndome a estos casos singulares de Sarmiento y Rosas,-debo decir que es tarea casi imposible poder compararlos. Son casos heterogéneos; más fácil sería comparar a Sarmiento con Quiroga, dos bárbaros genia­les, de tremendos ex abruptos, de un coraje que hace honor a la raza y a la estirpe. Matan con la cara descubierta, llegan a arrebatos insólitos; cada palabra es un desafío, cada frase una proclama de guerra, cada actitud una batalla; viven en un permanente compromiso.
Sarmiento es el precursor e iniciador de la nueva Argentina que aún no ha encontrado su quicio. Rosas, lleno de orgulloso porteñismo, de cuyo patriciado era uno de los más rutilantes exponentes, dejó preparado el país para su unión definitiva bajo la égida de Buenos Aires. Todo lo contrario de un verdadero federalismo que proclamaba sin sentirlo, pero, a la verdad, lo único que podía ™ inteligentemente hacerse en ese momento. No recuerdo, al menos, que la unidad de España, Francia, Alemania o Italia, y otros países, se haya llevado a cabo bajo el sistema federal.
El papel histórico que Sarmiento dejó como legado fue su empecinada lucha por alfabetizar no sólo a Buenos Aires, sino al país entero, que mostraba, frente a tonantes declaraciones que parecían mostrar lo contrario, que confiaba en el pueblo. El de Rosas, su férrea resistencia a las pretensiones de potencias extranjeras, cuyo episodio cumbre se muestra en la Vuelta de Obligado. Esto no impedía que a los británicos residentes en la Argentina los colmara de honores; por ejemplo, el" caso del cónsul Parish, y de favoritismos tales que harían exclamar a Lucio V. Mansilla, sobrino de Rosas, las ventajas que en aquel entonces significaba ser inglés.
Una de las acusaciones más serias formuladas contra Sarmiento fue la de haber alentado las pretensiones que los chilenos alimentaban sobre la Patagonia. A su turno, se censura a Rosas por haber querido negociar las Malvinas entregándolas a los ingleses a cambio de la deuda contraída por los unitarios -con Gran Bretaña, ofreciendo, en otra ocasión, al mismo país, la explotación de las riquezas minerales y el guano de la costa patagóni­ca.
Sarmiento cometió tal desaguisado en el momento en que la oposición al gobierno de Rosas había alcanzado los puntos de la desesperación; Rosas formuló las proposiciones aludidas desde el gobierno que ejercía con el manejo de las facultades extraordinarias y la suma del poder público y la dirección de las relaciones exteriores de toda la Confederación.
La actitud de Sarmiento era a título personal y sólo a él comprometía ante el presente que vivía y la posteridad que lo juzga; Rosas, comprometía al país entero. Cuando llegó a la presidencia de la República y las pretensiones y amenazas chilenas llegaron a presagiar la guerra inmediata, Sarniento, a pesar de la oposición que le dio descanso un solo día, desde el Congreso y la prensa, desplegó uña labor que hizo posible, en pocos años, la campaña de Roca, que asentó de hecho la soberanía argentina que de derecho le correspondía sobre todo el territorio que conducía a Chile y que era el campo de depredaciones que, en combinación con los indios y su complicidad, ejercían nuestros vecinos. Creó, además, como prueba tangible de su férrea decisión de ir a la guerra, si era necesario, el Colegio Militar y la Escuela Naval.
Si Sarmiento en su momento no llegó a avizorar el futuro de la Argentina unida y única, Rosas, aunque preservó la integridad, sólo veía y sentía la Nación a través de Buenos Aires, y en el fondo las provincias le preocupaban en cuanto fueran humildes servidoras de la ciudad del puerto y los provincianos le provocan la misma alergia que a su primo don Tomás de Anchorena.
Esta idea de un Buenos Aires súper estado o, si llegara el caso, de Buenos Aires independiente, acompañó a Rosas durante toda su vida. Mientras Buenos Aires o sus hombres pudieran manejar al resto del país. Rosas descansaría tranquilo.
 Sospechamos por eso que comprendiera mejor a Mitre, a quien deseba un gobierno mucho más largo que el soñado por el general o por el más empecinado mitrista que a Sarmiento. Aunque se me acuse de errátil, creo que esto merece una digresión.
En carta de Rosas a Rojas y Patrón de 17 de febrero de 1862, le decía: "sin demora alguna su Excelencia el Sr. Brig. - Mitre, Gobernador y Capitán general de la Provincia de Buenos Aires, debía no perder la presente oportunidad y decir hacer conocer por los hombres influyentes, la necesidad de dejarse por ahora, y hasta algunos años más, de pensar en el Congreso. Que don Bartolomé Mitre fuera nombrado por cada una de las-provincias, Encargado de las relacio­nes exteriores con la suma del poder para gobernar toda la República por siete años, según y en los términos como yo lo estaba". ¿Se imaginan ustedes como hubieran vociferado los revisionistas rosistas que ignoran esta carta o la han olvidado, si Mitre hubiese seguido el pensamiento de Rosas? Pero dejemos estos pequeños detalles.
Volvamos al porteñismo de Rosas. En una carta de este a su amigo Federico Terrero, de 20 de junio de 1869, le confiesa con amargura el temor de que la provincia de Buenos Aires “cansada de sufrir tantas y tan prolongadas injusticias (sic) y así males sobre males, sin esperanza alguna de remedio, desesperados sus buenos hijos, invo­cando la justicia de Dios y de las Naciones, se declare Estado Soberano Independiente".
En un rapto de amoroso recuerdo a su lejana Buenos Aires, exclama: "Aflige, en amarga pena, la consideración del papel que representa Buenos Aires. ¿Qué culpa tiene cuando Dios la ha formado de la tierra y lugares privilegiados que le pertenecen?" Y ya, impulsado por un entusiasmo que no acostumbraba a traslucir, dice, entre otras cosas, que "documentos innega­bles servirán, para hacer la declaración de su erección en un Estado soberano. Las demás provincias formarán otro Estado y aun podrán ser dos si así les conviniera, y entonces los estados Bonaerense (obsérvese bien, primero Buenos Aires) Argentino, Paraguayo, Oriental y Entrerriano, formarían una alianza natural ofensiva y defensi­va, garantida por alguna de las primeras más fuertes naciones del Mundo, para formar su equilibrio contra las pretensiones del Brasil". La verdad es que arbitraba un extraño sistema para neutralizar a Brasil: la balcanización de toda la República Argentina.
Si Sarmiento alentó las pretensiones chilenas a la Patagonia, que Rosas consideraba perteneciente a la provincia de Buenos Aires, el ilustre exiliado en Inglaterra propiciaba la desintegración de toda la Argentina. Ambos expresaron sus peregrinas ideas fuera de la patria.
Y ya que estamos en el terreno de las odiosas compara­ciones, terminaré con las acusaciones que se han formula­do contra nuestros dos personajes. Los llamados revisio­nistas parecen haber confeccionado un sello que, con oportunidad o sin ella, estampan en todos sus escritos. Este rondó está compuesto con las imperdonables pala­bras de Sarmiento cuando alentaba a matar al gaucho, cuya sangre debía abonar el suelo de la patria. En la cacería que fue la expedición al desierto de 1833, Rosas confiesa haber mandado al otro mundo a más de veinte mil indios. Matanza cruel e innecesaria. Pero admitamos que lo fue en acciones de guerra. Lo tremendo son las órdenes reservadas dadas al Cnel. Ramos en las que le decía que no convenía "que al avanzar una toldería traigan muchos prisioneros vivos, con dos a cuatro hay bastantes". Otros prisioneros, no habiendo testigos en el camino, "los puede ladear al monte y allí fusilarlos". Y el mismo día en que Rosas asumió el segundo gobierno, el 13 de abril de 1835, en una proclama dirigida a los habitantes todos de la ciudad y de la campaña, en una transparente, evidentísima alusión a los llamados unitarios, termina diciendo: "Persigamos de muerte al impío, al sacrílego y sobre todo, al pérfido y traidor, que tenga la osadía de burlarse de nuestra buena fe".
Uno se pregunta, en definitiva, ¿hay diferencia entre pedir la muerte de un gaucho o de un indio o de un peón asalariado de los unitarios? Algunos contestarán, quedándose muy campantes, aunque muy equivocados, que ésta es la pregunta de un liberal, de la misma manera cómo se califica a Saldías, panegirista de Rosas, cuando, en su obra, censura las que considera monstruosas atrocidades de los lugarte­nientes del Restaurador.
Podría hablarse largamente de este duelo de recíprocas acusaciones que parece destinado a esterilizar la investi­gación y a presentar nuestro pasado como tema para una novela policial. Espero que todos reconozca nuestros errores y tratemos de encontrar lo que verdaderamente hubo de positivo en el quehacer de los dos personajes que estudiamos.

En próximas entregas se transcribirán las respuestas a las demás preguntas.




EFEMERIDES DEL 15 DE FEBRERO

LUNES 15

1811

Nacimiento de Domingo Faustino Sarmiento.

1887
Muere el escritor, educador, periodista y librero, autor de "El Tempe argentino". Hacia 1835 inauguró su Librería argentina, con más de mil volúmenes y un salón de lectura anexo. En su "Anagnosia" aprendieron a leer muchos argentinos. Nació en Montevideo (República Oriental del Uruguay) el 2 de octubre de 1809.

1898
Nace en Buenos Aires el poeta, prosista, humorista y autor teatral Conrado Nalé Roxlo. Fue autor de obras poéticas como "El grillo" y "Claro Desvelo" y de piezas teatrales como "La cola de la sirena" y "Una viuda difícil". Como humorista, popularizó el seudónimo de Chamico. Falleció en Buenos Aires el 2 de julio de 1971.

lunes, 8 de febrero de 2010

FEBRERO DEL BICENTENARIO - EFEMÉRIDES

LUNES 8 DE FEBRERO

1813
Nace en Buenos Aires Carlos Morel, considerado cronológicamente "el primer pintor argentino". Entre otros cuadros, realizó el ”Retrato de Macedonio Escardó” y son notables sus temas de carretas, pulperías y combates de la época de Rosas, lo que retrató con fidelidad documental y gracia poética. Murió en Quilmes, donde había vivido los últimos años de su vida y donde vivía su hermana Indalecia, fue el 10 de septiembre de 1894 en la casa de sus sobrinos los Matienzo Dupuy.

MIERCOLES 10

1874
Patricio Peralta Ramos funda Mar del Plata. Patricio Peralta Ramos tenía 46 años cuando llegó por primera vez a esta región. Nació el 17 de mayo de 1814, en la casa de sus padres, ubicada en la calle San Martín entre Bartolomé Mitre y Rivadavia, ciudad de Buenos Aires. Era hijo de Juan José Porcel de Peralta (oficial del Regimiento Patricios) y de Hipólita Ramos. En el año 1860, contrajo enlace con Cecilia Robles y el matrimonio tuvo doce hijos. Patricio Peralta Ramos falleció el 25 de abril de 1887. Fue enterrado en el cementerio situado al lado de la capilla Santa Cecilia y un año más tarde, sus restos fueron trasladados al panteón que la familia posee en el cementerio de La Recoleta..

1859
Muere en Buenos Aires el publicista Pedro de Angelis, recopilador de valiosos documentos relativos a la historia de las Provincias del Río de la Plata. Fue traído al país por Rivadavia y escribió al servicio de Juan Manuel de Rosas. Nació en Nápoles (Italia) el 29 de junio de 1784.

1912
Se sanciona la Ley Nacional de Elecciones Nº 8.871 (conocida por (Ley Sáenz Peña), que desecha el voto calificado y establece el sufragio universal, secreto y obligatorio y el sistema de lista incompleta, con lo que se da representación legislativa a la minoría. Su aplicación llevó al gobierno en 1916 a Hipólito Irigoyen y permitió el acceso de la clase media al poder y gran enfrentamientos entre la clase obrera el las corporaciones oligárquico-financieras que regían los destinos del país.

JUEVES 11

1859
Muere el obispo José Eusebio Colombres, considerado el fundador de la industria azucarera tucumana. Hacia 1821 instaló en su casa los primeros trapiches para la molienda de la caña de azúcar, hoy convertida en museo. Nació en la ciudad de Tucumán el 6 de diciembre de 1778.

VIERNES 12

1817
Batalla de Chacabuco. El ejército del general San Martín libra en la cuesta de Chacabuco (Chile) la batalla de igual denominación en la que vence a las tropas realistas. Mueren en la lucha más de doscientos negros que formaban el frente de choque patriota.

1914
En el aniversario de la batalla de Chacabuco (Chile) se inaugura en la ciudad de Mendoza, en el Cerro de la Gloria, el notable MONUMENTO AL EJÉRCITO DE LOS ANDES, obra realizada y fundida en bronce por el escultor uruguayo Juan Manuel Ferrari y uno de los más importantes y hermosos de América.

SÁBADO 13

1886
Nace en Buenos Aires Ricardo Güiraldes, autor de ”Don Segundo Sombra”, especie de novela poemática sobre la vida de un resero de existencia real, obra que dio fama mundial al autor. Publicó también ”Raucho” (texto casi autobiográfico) y ”Rosaura”, entre otras obras. Falleció en París (Francia) el 8 de octubre de 1927. Sus restos descansan en San Antonio de Areco (provincia de Buenos Aires), próximos a la tumba de don Segundo Sombra.

DOMINGO 14

1820
Fallecimiento de Cosme Argerich.
El 26 de septiembre de 1758 nace en la ciudad de Buenos Aires Cosme Mariano Argerich; primogénito de los diecisiete hijos del cirujano Francisco de Argerich.
El 26 de septiembre de 1758 nace en la ciudad de Buenos Aires Cosme Mariano Argerich; primogénito de los diecisiete hijos del cirujano Francisco de Argerich.
A los dieciocho años su padre lo envió a España, donde obtuvo el título de ”Doctor en Medicina del Gremio y Claustro” de la Real y Pontificia Universidad de Cervera.
Volvió a Buenos Aires en 1784 y fue nombrado médico del Colegio de Huérfanos y, posteriormente ”Primer Examinador del Protomedicato”.
Entre los años 1794 y 1799, junto a Agustín Fabre y Bernardo Nogués, redactan las ”Ordenanzas del Real Colegio de Medicina y Cirugía de Buenos Aires”; y años después asume como ”Protomédico General y Alcalde Mayor de todas la Facultades de Medicina, Cirugía, Pharmacia y Phlebotomía”.
En 1802 Cosme Argerich inició sus actividades docentes en la Escuela dependiente del Protomedicato. En efecto, en ese año, el catedrático de medicina doctor Gorman debía hacerse cargo de la enseñanza del segundo año del plan de estudios que comprendía química, botánica y farmacia, pero estando imposibilitado para ello por razones de salud, solicitó y obtuvo del virrey del Pino el nombramiento del doctor Cosme Argerich como substituto de su cátedra, quien en julio de ese año dio comienzo a sus lecciones.
Durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807, Argerich se desempeñó, conjuntamente con el resto de los profesores, estudiantes y otros médicos que actuaban en Buenos Aires, con competencia y celo en su humanitaria tarea de asistir a heridos de ambos bandos.
Cosme Argerich también participó activamente en los inicios de la emancipación argentina; según consta en un trabajo del Dr. Celso Moradei, Argerich estuvo presente en el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810, y fue su criterio el que se impuso en el Cabildo del 25 de mayo”.
Posteriormente al pronunciamiento revolucionario, la Primera Junta de Gobierno decidió asegurar su estabilidad preparando ejércitos que naturalmente debían llevar cirujanos y elementos sanitarios. Así fue como, después de haber asistido con el regimiento de granaderos a caballo al combate de San Lorenzo, Cosme Argerich se desempeñó como médico del Ejercito del Norte bajo las órdenes del General Manuel Belgrano durante los años 1812 y 1813. Por su parte los cirujanos de Paula Rivero y García Valdez prestaron sus servicios en la Banda Oriental, y el médico Madera sirvió en la expedición al Alto Perú en 1811.
Sin embargo, pese a los esfuerzos de los agentes sanitarios, los jefes de los ejércitos libertadores se quejaban siempre de la escasez de cirujanos y elementos sanitarios. Entonces, atendiendo a esta circunstancia, Cosme Argerich elaboró un plan de enseñanza de la medicina que fue aprobado por la Asamblea Constituyente de 1813; la cual para aplicar el plan creó poco después el Instituto Médico Militar, que sustituyó a la Escuela de Medicina. Argerich fue nombrado director del Instituto, y desde este cargo, proveyó en 1816 al General San Martín de material sanitario y médicos para las campañas libertadoras a Chile.
El doctor Cosme Mariano Argerich, falleció el 14 de febrero de 1820 a causa de un cuadro anginoso. Actualmente sus restos descansan en el cementerio de la Recoleta.

Marco Aurelio Real

sábado, 6 de febrero de 2010

ANTECEDENTES DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO

FRANCISCO MIRANDA

Clarín Cultura y Nación * Bs. As. jueves 1º de julio de 1976.

Francisco Miranda fue el mentor de la mayoría de los revolucionarios hispano americanos. Este caraqueño, coronel del ejército español, amigo de Washington y de Catalina de Rusia, general de la Francia revolucionaria y finalmente agente de Inglaterra, consagró su vida a la emancipación americana. En los planes que propuso al gobierno británico hablaba de una federación de estados americanos, que mantuviera la unidad dada por la lengua, la tradición, la religión y el común origen hispánico.
Solo en 1806 pudo Inglaterra apoyar su proyecto y colaborar con una invasión a Venezuela que terminó en el más completo fracaso. Más trascendencia tuvo en definitiva la prédica de Miranda entre la juventud revolucionaria americana: fundó en Londres una logia, que tuvo una filial en Cádiz, y a través de ella entró en contacto con muchos americanos, entre los que quizá estuviera San Martín.
El chileno O'Higgins, que llamaba a Miranda "padre revolucionario", y el venezolano Simón Bolívar fueron dos de sus más entusiasta, discípulos. Todos ellos participaron en la primera experiencia emancipadora, que se inició en 1810.
Fueron los años de la "patria boba"; los jóvenes dirigentes, imbuidos de un enorme optimismo, hablaban de democracia y república; de libertad e igualdad y también de fraternidad.
De Caracas a Santiago, de Centroamérica a Buenos Aires, en todas partes se proclamaba la necesidad de concretar la unión de los pueblos hermanos. El hermoso sueño terminó en un duro despertar en 1815; por entonces, cuando en Europa procuraban borrar el recuerdo de la Revolución Francesa, la mayoría de estos movimientos iniciales habían sido derrotados y el dominio español parecía finalmente restaurado.

miércoles, 3 de febrero de 2010

EFEMÉRIDES DE FEBRERO

MIERCOLES 3 DE FEBRERO
1813
Se libra el Combate de San Lorenzo en la actual provincia de Santa Fe, primer triunfo del general San Martín
en nuestro país. Herido su caballo, estuvo a punto de perder la vida, pero fue salvado por la acción de Juan Bautista Cabral y Juan Bautista Baigorria. (Ver nota de este blog del 18 de setiembre de 2009) 1852 Se libra la Batalla de Caseros en la que las tropas al mando deJuan Manuel de Rosas son vencidas por las deJusto José de urquiza, que termina con la dictadura. Rosas se retira del campo herido y se refugia en Buenos Aires en la casa del cónsul inglés, desde donde parte hacia Inglaterra. en nuestro país. Herido su caballo, estuvo a punto de perder la vida, pero fue salvado por la acción de Juan Bautista Cabral y Juan Bautista Baigorria. (Ver nota de este blog del 18 de setiembre de 2009)
JUEVES 4
1813 LaAsamblea General Constituyente del año 1813 declara libres a todos los esclavos de países extranjeros, por el solo hecho de pisar el territorio de las Provincias Unidas.
VIERNES 5
1958 Con la gestión de Victoria Ocampo, se crea elFondo Nacional de las Artes, que otorga becas, premios y créditos a escritores y artistas plásticos y promueve y protege las artesanías argentinas